Sombra hizo a un lado a los demás y se adelantó en dirección a los espectros con tranquilidad, comenzando a recitar uno de sus hechizos más poderosos para enviar de vuelta a las criaturas a su plano. Los espectros no parecieron acusar el golpe y comenzaron a avanzar hacia él, haciendo que perdiera la concentración y retrocediera lentamente.
––Estos no son espectros. Son sombras.
Amanecer se puso pálido, al igual que el resto del grupo excepto Kati, que no entendía demasiado bien qué quería decir eso.
––¿Qué es eso? ––preguntó la muchacha en un susurro a su seleen inima.
––Las sombras son cúmulos de energía negativa que se condensan en una forma de no vida ––respondió Ares, también retrocediendo––. No te acerques a ellos o comenzarás a envejecer rápidamente hasta que no quede de ti más que polvo.
––Bueno, clérigo, parece que estamos en un buen lío. A ver cómo nos sacas de él ––dijo el enano con fingida despreocupación.
––Las sombras no pueden ser vencidas por un clérigo sólo. Se requiere la presencia de un mago, y en cualquier caso nunca he hecho esto antes.
––¡El elfo es mago!
––Parece mentira, enano, que después de tantos años no seas capaz de ver la diferencia entre un mago y un nigromante. Mi magia es oscura, y la oscuridad les hace más fuertes.
––Yo lo haré ––se ofreció Kati armándose de valor.
––No, no lo harás. Es demasiado peligroso y tú ni siquiera eres exactamente un mago ––repuso Ares, abrazando a su seleen inima.
––Soy lo más parecido a un mago que tenemos ahora mismo, y más peligroso será quedarnos sin hacer nada mientras esas cosas nos chupan la vida.
––Nos alejaremos lentamente de ellas y nos marcharemos del recinto cuanto antes. No nos seguirán muy lejos.
––Si nos vamos ahora no podremos volver a intentar esto ––gruñó Roca.
––Estoy de acuerdo con él, no podemos echarnos atrás ahora ––coincidió Amanecer ––. Conecta tu mente con la mía, jovencita. Será más fácil si nos coordinamos a ese nivel. Las armas mágicas les retrasarán mientras hacemos el hechizo
Ares, vencido al ver el acuerdo de todo el grupo, soltó a Kati de su abrazo y se dispuso en círculo con los demás alrededor de ella y del clérigo. Ambos comenzaron un recital de frases cargadas de poder, moviéndose al unísono, y finalmente se quedaron en silencio sin que pareciera surtir ningún efecto el sortilegio. No obstante, unos segundos después las criaturas comenzaron a hacerse más pequeñas hasta disolverse en la nada. Aun así, los incursores tardaron un rato en relajarse, y se miraron unos a otros, percibiendo algo extraño.
––¿Qué demonios? ––preguntó Roca al mirarse las manos.
––Es un efecto secundario de la muerte de las sombras. Cuando desaparecen, la energía vital que han absorbido y que aun no consumieron del todo queda liberada y va a parar a los seres vivos más cercanos ––explicó Amanecer––. Por eso los cazadores de sombras de las historias parecen vivir tantos años, aun sin ser elfos.
––Una pena que no hubiera mucha vida a repartir, apenas hemos recuperado un año o dos de vida ––se lamentó Sombra.
––En cualquier caso, no es momento ni lugar para quedarse parado para reflexionar sobre ese tema. Estamos parados a la entrada del enemigo y, sin duda, hemos perdido el elemento sorpresa. Esto va a ser más difícil de lo que pensábamos.
––Estos no son espectros. Son sombras.
Amanecer se puso pálido, al igual que el resto del grupo excepto Kati, que no entendía demasiado bien qué quería decir eso.
––¿Qué es eso? ––preguntó la muchacha en un susurro a su seleen inima.
––Las sombras son cúmulos de energía negativa que se condensan en una forma de no vida ––respondió Ares, también retrocediendo––. No te acerques a ellos o comenzarás a envejecer rápidamente hasta que no quede de ti más que polvo.
––Bueno, clérigo, parece que estamos en un buen lío. A ver cómo nos sacas de él ––dijo el enano con fingida despreocupación.
––Las sombras no pueden ser vencidas por un clérigo sólo. Se requiere la presencia de un mago, y en cualquier caso nunca he hecho esto antes.
––¡El elfo es mago!
––Parece mentira, enano, que después de tantos años no seas capaz de ver la diferencia entre un mago y un nigromante. Mi magia es oscura, y la oscuridad les hace más fuertes.
––Yo lo haré ––se ofreció Kati armándose de valor.
––No, no lo harás. Es demasiado peligroso y tú ni siquiera eres exactamente un mago ––repuso Ares, abrazando a su seleen inima.
––Soy lo más parecido a un mago que tenemos ahora mismo, y más peligroso será quedarnos sin hacer nada mientras esas cosas nos chupan la vida.
––Nos alejaremos lentamente de ellas y nos marcharemos del recinto cuanto antes. No nos seguirán muy lejos.
––Si nos vamos ahora no podremos volver a intentar esto ––gruñó Roca.
––Estoy de acuerdo con él, no podemos echarnos atrás ahora ––coincidió Amanecer ––. Conecta tu mente con la mía, jovencita. Será más fácil si nos coordinamos a ese nivel. Las armas mágicas les retrasarán mientras hacemos el hechizo
Ares, vencido al ver el acuerdo de todo el grupo, soltó a Kati de su abrazo y se dispuso en círculo con los demás alrededor de ella y del clérigo. Ambos comenzaron un recital de frases cargadas de poder, moviéndose al unísono, y finalmente se quedaron en silencio sin que pareciera surtir ningún efecto el sortilegio. No obstante, unos segundos después las criaturas comenzaron a hacerse más pequeñas hasta disolverse en la nada. Aun así, los incursores tardaron un rato en relajarse, y se miraron unos a otros, percibiendo algo extraño.
––¿Qué demonios? ––preguntó Roca al mirarse las manos.
––Es un efecto secundario de la muerte de las sombras. Cuando desaparecen, la energía vital que han absorbido y que aun no consumieron del todo queda liberada y va a parar a los seres vivos más cercanos ––explicó Amanecer––. Por eso los cazadores de sombras de las historias parecen vivir tantos años, aun sin ser elfos.
––Una pena que no hubiera mucha vida a repartir, apenas hemos recuperado un año o dos de vida ––se lamentó Sombra.
––En cualquier caso, no es momento ni lugar para quedarse parado para reflexionar sobre ese tema. Estamos parados a la entrada del enemigo y, sin duda, hemos perdido el elemento sorpresa. Esto va a ser más difícil de lo que pensábamos.








0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada